La etnografía de los refugios de confinamiento muestra la manera en que la trayectoria que lleva a la relegación se define en la vida doméstica, en la vida ordinaria, en el día a día. Las regulaciones arbitrarias, cambiantes, esporádicas de la vida diaria del refugio –salidas, entradas, visitas, comidas, etcétera– marcaba un ritmo que inevitablemente determinaba las relaciones humanas y sociales de estos espacios. La sujeción no es sin embargo una condición única y definitiva, sino que las relaciones que la establecen y garantizan, cambian y se transforman permanentemente. En este último capítulo me interesa poner de manifiesto los márgenes de acción, las tácticas y los márgenes de acción que entran en juego en las relaciones entre damnificados e instituciones. Dos tipos de relaciones constituyen el eje del análisis. El primero concierne al cuerpo enfermo y las maneras de conseguir visibilidad institucional a través de la enfermedad.
El segundo tiene que ver con el ejercicio de la autoridad maternal, con la carrera moral de las mujeres damnificadas con niños pequeños.
Cuatro años después de la catástrofe, la atención que recibían los damnificados que habían retornado a la ciudad y que vivían en los refugios se hacía principalmente por medio de «operativos».
Un operativo es una «operación especial» que se planifica fuera de la lista de tareas ordinarias de una institución. El término y el concepto mismo de operar de manera especial tienen su origen en una práctica heredada de la institución militar, en donde una «operación especial» es el despliegue excepcional de recursos materiales y humanos con un propósito estratégico. El principio de funcionamiento del operativo está vinculado con las acciones de seguridad y defensa del Estado, con la ejecución de actividades extraordinarias que llevaban a cabo las fuerzas del orden para prevenir desórdenes y responder eventualmente a una situación de emergencia. Todos los años, la Guardia Nacional venezolana realiza «operativos» en las carreteras durante los feriados de Carnaval y Semana Santa para intentar organizar el tráfico automotor y evitar accidentes, disponiendo de un mayor número de efectivos fuera de los cuarteles, lo cual debería garantizar mayor seguridad y resguardar el orden público. Los agentes de los cuerpos de seguridad del Estado detienen el tráfico, revisan automóviles, piden papeles de identidad, etcétera. Los operativos en Venezuela responden a una lógica de la excepción hecha normalidad y son una práctica estatal que se inscribe en la temporalidad de la urgencia y en el ejercicio de la amenaza como manera de garantizar el control. La idea de atender a la población de manera extraordinaria se ha extendido a muchos tipos de intervenciones estatales, como por ejemplo, las acciones especiales de distribución y venta de productos de primera necesidad a bajos precios, la renovación de documentos de identidad y permisos de conducir y, en el caso que nos concierne aquí, la instalación de dispositivos especiales de atención médica.
En el marco de esta investigación, pude observar diversos «operativos» durante los años 2001 y 2002, porque las instituciones que los organizaban eran las mismas que atendían a los damnificados de la Tragedia: el Plan Bolívar 2000 y el Fondo Único Social. Estos consistían en grandes despliegues en las principales avenidas de la ciudad –en particular la avenida Bolívar, clausurada para la ocasión– en los que se instalaban de manera provisoria consultorios médicos en tiendas de campaña militares, junto con mercados de abastecimiento de víveres a bajos precios y otros puestos donde funcionarios civiles y militares cumplían de forma extraordinaria diferentes actividades propias del funcionamiento ordinario de las instituciones del Estado –renovar permisos de conducir, cédulas de identidad, etcétera–. Es cierto que los operativos no son una práctica nueva de las instituciones venezolanas, pero la cuestión que anima este capítulo final es la relación particular que pude observar entre el cuerpo físico de los ciudadanos atendidos en los operativos y el cuerpo social y político de la nación<sup class="fn-ref"><a href="../../notas/notas.html#fn-79" id="ref-79">79</a></sup>. Se trata de mostrar, partiendo de las trayectorias biográficas e institucionales de varias